Generación de inmunidad en especies acuícolas

Como cualquier otra especie animal, los peces también son susceptible de contraer enfermedades infecciosas. Un hecho que resulta aún más acusado si cabe cuando hablamos de piscifactorías, pues el número de individuos por población se multiplica.

Como actividad centrada en la crianza de peces, la acuicultura, un sector que genera un volumen de negocio anual de 207.000 millones de euros1, tiene como fin último la cría del mayor número posible de ejemplares sanos. Sin embargo, la aparición de brotes infecciosos en espacios delimitados, como son los recintos habilitados para la acuicultura, representa una de las principales amenazas para el sector, pudiendo llegar a causar importantes pérdidas en la producción.

Para hacer frente a los riesgos biológicos derivados de patógenos y otros microorganismos infecciosos, existen dos vías de tratamiento en los cultivos de peces, de manera análoga al tratamiento en humanos: vacunas y tratamientos antibióticos.


¿Prevención o detección?

En este punto, entramos en un dilema que con frecuencia genera posturas enfrentadas entre los profesionales del sector, y donde la propia regulación en materia de salud animal, es quien en gran me define la respuesta.

Al hablar de prevención nos referimos al tratamiento previa aparición del brote infeccioso mediante vacunación. Ello permite el desarrollo de anticuerpos y con ello la inmunidad ante el patógeno inoculado. De esta manera, no solo se previene la infección, sino que además se impide su contagio.

Frente a la vía preventiva existe la alternativa paliativa, una vez detectada la infección. En este caso, los peces son tratados con antibióticos por vía oral de manera no discriminante. Con ello no se evita el contagio, sino que se impide el avance de la infección.

Si bien los antibióticos pueden ser administrados por vía parenteral, el coste de recursos es mayor, por lo que con frecuencia se recurre a la alternativa oral, que implica una administración masiva y no selectiva, que puede llegar a rozar los límites de las políticas de uso responsable de antibióticos. Además, el riesgo de avance de la infección no queda eliminado, llegando incluso a surgir efectos secundarios y problemas derivados del uso de estos medicamentos, que se extienden al entorno y otros organismos coexistentes en él.  

Cabría pensar que, por cuestiones de salud animal y responsabilidad social, la alternativa que ofrece la vacunación, pese a resultar más costosa, se revela como la más adecuada. Sin embargo, no más lejos de la realidad, los profesionales de este sector en muchas ocasiones se ven obligados a recurrir a los antibióticos como opción única, pues la lista de productos veterinarios autorizados para el control sanitario piscícola es limitada – 29 a cierre del año pasado-. 


El ambiente acuático, una dificultad añadida

Habiéndose determinado la vacunación como una de las herramientas más importantes para el control de enfermedades bacterianas en especies acuícolas, por cuestiones que atañen al potencial de prevención y corrección, así como por su enfoque amable en materia de salud púbica y medioambiental, cabe hacer alusión a la dificultad que implica el tratamiento de especies en entornos acuáticos2.  

A ello se hace referencia al hablar de las interacciones hospedador-ambiente-patógeno, donde factores como la temperatura del agua o la presencia y/o concentración variable de metales pesados, pueden resultar determinantes desde el punto de vista del entorno, de cara a la efectividad de tratamientos preventivos por vacunación.

Aun y con todo esto, hablamos de pérdidas de hasta el 20 % del valor de producción al sector3 por causa de brotes infecciosos, donde la vacunación se presenta como al alternativa óptima para el control de las enfermedades en estas especies.


1. Animal’s Health. (2019). La falta de vacunas en acuicultura hace más rentables los antibióticos.

2.  Penagos, G; Barato, P; Iregui, C. (2009). Sistema inmune y vacunación de peces. Bogotá, Colombia. 

3. Comisión Europea, (2017). Impulsar la acuicultura mediante la vacunación de los peces. CORDIS Resultados de investigaciones de la UE.

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