El sector porcino español, un caso de éxito en la lucha contra el cambio climático

La industria porcina de capa blanca logra reducir en un 38,6% sus emisiones de metano desde 2005, así como un 4,4% en lo relativo a emisiones de efecto invernadero en el último año.   

Apostando por la cría de porcino altamente tecnificada y una alimentación especializada, de menor contenido en fibra e ingredientes de baja digestibilidad, que han sido sustituidos por cereales enriquecidos con proteínas, aminoácidos y enzimas digestivas, el sector porcino español ha conseguido reducir en un 2% las emisiones de metano derivadas de la fermentación entérica, así como un asombroso 14% las emisiones de CH4 procedentes de la gestión de estiércoles, pasando de 6.152 kilotoneladas a 5.2751 por kg de proteína.

Es sector porcino es por importancia económica la primera producción ganadera de nuestro país, así como uno de los principales productores a nivel tanto europeo como global. El hecho de que este sector, como muchas otras actividades dentro de la industria agroalimentaria, tiene un impacto sobre el medio ambiente, resulta innegable. Un efecto que, sin restricciones, es extensible a toda actividad industrial.

Sin embargo, en lo que a porcino se refiere, existe una potencial incidencia sobre la huella de carbono en los diferentes eslabones que componen su cadena de valor, con especial alusión a la producción de pienso y al manejo de prurines.    


Para aquellos a quienes les sea ajeno este último término, los prurines se refieren a todo residuo generado en la explotación porcina, ello incluye excrementos, aguas residuales y restos de alimentos. En este sentido, más allá de las emisiones entéricas de metano – resultado de la fermentación producida durante la digestión2 – considerada la mayor fuente de emisiones del sector ganadero, hasta un 55% según datos de la FAO, de las que el sector porcino es responsable de menos de un 7%3, el estiércol es otra de las principales fuentes de emisiones, y su gestión objeto permanente de esfuerzos innovadores por parte de este sector.

Almacenado y tratado en condiciones anaerobias – en ausencia de oxígeno – para su descomposición, el estiércol emite CH4. Frente a las emisiones de carbono resultantes del tratamiento del estiércol mediante sistemas líquidos – lagunas o estanques -, la descomposición aerobia – en presencia de oxígeno – mediante sistemas de almacenamiento y tratamiento en forma de sólido en parvas a pilas, tiende a recudir significativamente las emisiones de CH4, si bien contribuye a la generación de óxido nitroso. Esta diferencia en el grado de emisiones para cada método de tratamiento se debe a factores como la temperatura y el tiempo de retención de la unidad de almacenamiento.

En las granjas intensivas de porcino, donde la generación de prurines y dentro de ellos de estiércol, alcanza niveles muy elevados, la dificultad de acceso a tierras agrícolas suficientes para el manejo del mismo, supone una inclinación hacia los sistemas líquidos, con un consiguiente mayor impacto sobre la huella de carbono.   


Una segunda fuente apuntada anteriormente hace referencia a la producción de piensos. La expansión de pastizales y tierras de cultivo destinadas a la alimentación animal generan CO2, a lo que se suma la fabricación de fertilizantes y pesticidas para el mantenimiento de dichos cultivos, su procesado y transporte, junto con el propio proceso de fabricación y distribución de pienso.    

Pese a ello, los esfuerzos constantes del sector en su compromiso por reducir su impacto medioambiental y cumplir con los estándares regulatorios, han dado sus frutos. La última revisión de la normativa sobre ordenación de las granjas porcinas, añade nuevos retos a la industria de cara a los próximos años, que deberá destinar parte de sus esfuerzos a combatir la resistencia antibiótica, apostar por la bioseguridad como vía de protección de la totalidad del mercado y reducir las emisiones de nitratos y amoniaco4.


1. Agronegocios (2019). El sector porcino reduce en más de un 14% las emisiones de metano

2. MITECO. FERMENTACIÓN ENTÉRICA EN PORCINO BLANCO

3. FAO. Modelo de Evaluación Ambiental de la Ganadería Mundial (GLEAM)

4. Zona Porcino (2020). LA SOSTENIBILIDAD MEDIOAMBIENTAL DEL SECTOR PORCINO ESPAÑOL

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