La proteína animal gana espacio en la cesta de la compra

Los hábitos de consumo no responden a patrones estándar, sino más bien a estilos de vida cambiantes en el tiempo, cambios que se extienden a los hábitos alimentarios y con ello a las elecciones de compra.

En los últimos años han cobrado cierto protagonismo diferentes tendencias que abogan por un consumo basado en alimentos no procesados, libres de aditivos, en una búsqueda de altos estándares de salud y cuidado. Pero, además de la tendencia hacia un consumo de la granja/huerta a la mesa, corrientes orientadas a una fuente proteica de origen vegetal se han hecho un hueco en el panorama social actual.

Sin embargo, y pese a que la propia industria cárnica española se suma al carro de la producción de proteína vegetal, las estadísticas indican un consumo creciente de proteína animal durante el último año. Un producto que tanto fresco como congelado y transformado, acapara peso en la cesta de la compra de los españoles, llegando a los 349,54 € de gasto por persona al año según apunta el último Informe del consumo alimentario en España 20201, elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.   

En total, el incremento en el consumo de carne de los hogares españoles con respecto al año anterior es del 10,5 %, alcanzando los 2.305,25 millones de kilos, convirtiéndose así en la categoría que más presupuesto acapara en los hogares (el 20,37 %).

Realizando el desglose por categoría de especialidad, sobre el total de la producción fresca, la carne de cerdo es la que acapara un mayor porcentaje en valor, con un total del 30,3% y un incremento significativo respecto al año anterior (13,7%). Un dato cuanto menos interesante, pues deja entrever las oportunidades que se le presentan a la industria porcina dentro del mercado nacional, a las que además se suman las más que consolidadas ingentes demandas por parte del mercado internacional.


El porcino español de capa blanca, un sector al alza

Hablamos del sector ganadero más importante en España, segundo productor de la Unión Europea y tercer exportador a nivel mundial, siendo China el principal cliente de los ganaderos e industriales españoles.

Un sector que no solo ha sido capaz de incrementar su rendimiento y valor productivo para nuestro país, sino que además es capaz de reinventarse y adaptarse a las nuevas tendencias y demandas. En este sentido, cabe apuntar la labor realizada desde el sector en lo relativo a la apuesta por una producción más sostenible. A decir verdad, la industria porcina lleva años trabajando en la protección del medio ambiente, de ahí que haya conseguido reducir su impacto ambiental2 gracias la disminución en el consumo de agua, de energía y de emisiones de gases de efecto invernadero.

Y por si esto fuera poco, además de los avances en salud y bienestar animal y el compromiso demostrado con el uso responsable de antibióticos, desde la propia industria se promueva la innovación y la mejora continua a través de galardones como el entregado cada año por el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) y Zoetis durante la conocida gala anual de los premios Porc d’Or3.  


1. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Informe del consumo alimentario en España 2020.

2. Interporc. El papel del sector porcino en la protección del medio ambiente

3. Zona Porcino. Porc d’or innovación, un reconocimiento a la apuesta en I+D+i

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